"Mi vida simplemente no tenía ningún sentido y en mi ignorancia le pedía a Dios, me llevara con El, porque según yo no era importante para nadie, ni siquiera para mí; seguir con vida sumida en profunda depresión que me hacia además llorar por todo y por nada, en un país desconocido, sin mi familia cercak, me sentía en una gran soledad aún teniendo personas cerca de mi. Simplemente nada podía llenar ese vacío que mi alma sentía.

Pero mi vida tuvo un girocuando ahí, en ese lugar donde me encontraba; Cristo llegó a mi vida. Desde enonces han pasado ya 13 añis y sus propósitos en mi son renovados día con día".

Mariela Calderón